Hermanas
del Prado
Nuestros
orígenes
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El Prado fue fundado por Antonio Chevrier,
sacerdote diocesano de Lyon. Ordenado sacerdote en 1850, es enviado
a la Guillotière, popular suburbio de Lyon. Allí se vincula
a este pueblo y descubre la distancia que separa a la Iglesia de este
mundo de trabajadores nacido de la revolución industrial. La noche de Navidad 1856, meditando sobre la pobreza y la humildad de Nuestro Señor en su Incarnación, recibe la gracia de penetrar más profundamente en el misterio de Cristo Verbo de Dios ... Antonio Chevrier decía que el Prado había nacido aquella noche de Navidad. Conocer a Jesucristo, vincularse a El, darlo a conocer : en esto constitió toda su vida. Convencido como estaba de que la formación y la presencia de apóstoles pobres para los pobres era una necesidad de la Iglesia y de su tiempo, pasará toda su vida intentando compartir esta gracia y asociar a sacerdotes, hermanos, hermanas y laicos. Desde el principio, algunas mujeres se integran a la obra apostólica de Antonio Chevrier. ... Entre ellas, María Boisson, obrera de la seda, capta profundamente su intuición. (Constituciónes de las hermanas del Prado - Articulos 101 et 102) |
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Al contrario de lo que muestran las fotos
en la época, el Padre Chevrier era un hombre muy sonriente. Sor
María cuenta : |